10/08/2020
Para todo proyecto se necesita un PLAN de acción. Sin él es muy poco probable que tengamos éxito. Por eso queremos compartir contigo los pasos básicos para construir un para tu negocio.
1. Define tus objetivos. No es estar por estar, es tener objetivos claros para saber qué publicar, cuando y como hacerlo. Estos objetivos deben ser: específicos, medibles, alcanzables, relevantes y con fecha límite. Un vez definidos los objetivos establece estrategias para cumplirlos.
2. Define tu público. Debes conocer bien a quien vas a dirigir todo tu discurso. Si no conoces quienes son tus clientes, qué les gusta, qué los motiva, alegra o entristece, ¿cómo podrás comunicarte con ellos?. Conocerlos es la base de tu estrategia.
3. Estudia tu entorno y tu competencia. Saber en donde estás parada, que te afecta, quien compite contigo, qué estan haciendo y como lo están haciendo, es fundamental para revisar tu plan de acción. No querrás copiar a la competencia, querrás hacerlo mejor, sin dudas.
4. ¿Qué estas haciendo en redes sociales?. ¿cómo es tu presencia en comparación con la competencia?; ¿en cuales redes está tu público objetivo?; ¿qué te está dando resultados y qué no?; ¿quién está conectado con tu marca en redes sociales?. En este paso puedes determinar incluso si hay cuentas falsas o duplicadas de tu marca.
5. Crea tus perfiles en redes sociales y/o mejora los existentes. No todos las redes son, necesariamente, para lo mismo. Puedes, por ejemplo, hacer tutoriales en Instagram TV y atender al público por twitter. Sería interesante que escribieras una filosofía de uso para cada red.
6. Inspiración. Revisando todos los casos de éxito en las redes puedes tomar ideas de lo puedes aplicar para tu marca. Investiga, explora, anota y aplica a tu caso.
7. Crea tu calendario de publicaciones. Dicen que la organización es todo, y es verdad. Con tu calendario podrás planificar con tiempo el contenido a compartir en tus redes y corregir, de ser necesario, las publicaciones que lo ameriten.
8. Mide el resultado de tu plan y corrige el rumbo. Con objetivos medibles se puede determinar si al plan funciona o no. Si no lo estamos logrando corregir es necesario.