09/10/2024
PRIMA FACIE - La obra que sacudió al mundo.
Así dice el cartel que la promociona, y le creo. Cómo no hacerlo? Más que nada después de verla el pasado miércoles en el
En este unipersonal, la actriz se entrega y ofrece con calidad actoral y compromiso, bajo una dirección también de calidad y comprometida de , una actuación descomunal.
PRIMA FACIE deja una marca indeleble: la lucha contra la violencia sexual es una lucha por la justicia y la igualdad. Pero no es asunto sencillo conseguir esa justicia manejada históricamente por la institucionalidad hecha a medida de los varones. Mucho menos llegar a la tan anhelada igualdad. En este trabajo teatral la actriz despliega una interpretación magistral, y es su verdad, la del personaje Romina, abogada exitosa que logró con éxito y soltura posicionarse defendiendo lo indefendible, frente a fiscales y jueces, con alegatos suficientes para seguir ganando y escalando alto, bien alto en el ascenso social. Hasta que un hecho la marcó para siempre. Con presencia y determinación encarna a una profesional de las leyes y luego a una mujer que lucha contra la justicia machista. Una lucha que debe atravesar no a cualquier precio, sino exponiendo su imagen luego de haber conseguido el status social deseado para su vida. La violencia del sistema judicial es atemporal y omnipresente, y su dominio del escenario es inigualable, y su verdad es ineludible. Cada alegato, cada juicio, cada juez y fiscal, se convierten en una crítica contundente al sistema que perpetúa la violencia hacia las mujeres.
En la sala, todas entendimos el mensaje: Y "No es no" resuena más fuerte que nunca. La directora y la actriz se unen en un compromiso inquebrantable con el público y con la problemática de la violencia sexual a la que son sometidas las mujeres.
No importa la clase social, ni el poder económico, una mujer sometida a agresión siempre será objeto de duda si no hay pruebas suficientes. Pero PRIMA FACIE nos muestra que la verdad no puede ser silenciada.
Este unipersonal es un grito en el desierto, un llamado a la conciencia colectiva.
Yo sí te creo. Y todas las que estuvimos en la sala también.