20/12/2025
La realidad nunca miente: solo hay que revisitarla sin adornos para comprender lo que realmente has vivido.
Estamos a finales de año y es el momento ideal para celebrar los proyectos que se han concretado este año, para felicitarnos por el trabajo realizado y también para sentar las bases para 2026 y para hacer balance de 2025. Para mí ha sido un año bastante inusual, ha sido uno de los años más difíciles que he vivido en los últimos años, pero también muy enriquecedor en cuanto a lecciones aprendidas.
Quiero sugerirte que hagas un balance de tu propio año. O mejor dicho, darte algunas pautas para ayudarte a prepararte, si lo prefieres.
👀 Hacer un balance de tu año no es precisamente innovador; todo el mundo lo sugiere, y no estoy reinventando la rueda. Hazlo si quieres; personalmente, me ayuda a hacer una pausa, reflexionar sobre el año que está terminando y reconocer lo que he logrado a pesar de la sensación de estancamiento que a veces he tenido, mis éxitos a pesar de los fracasos percibidos, y…
✨ También me enorgullece de mí misma, pero sobre todo, me da una energía increíble para el futuro, y especialmente para asegurarme de enfocar mi energía en lo correcto el próximo año. Y no me refiero solo al trabajo.
Es un ejercicio de claridad, empezando por ti misma. Puedes hacerlo sola, en pareja o en grupo, ¡y puedes contar conmigo!
En lugar de quedarte sentada preguntándote si has alcanzado tus metas y cumplido tus propósitos, me gustaría ofrecerte una revisión que combina rendimiento y autocuidado: ¿Este año has respetado tus niveles de energía? ¿Qué necesitas ajustar?
🧭 Estos son los puntos principales de la revisión que hago y propongo:
➡️ ¿Cómo estás terminando el año? ¿Cuál es tu nivel de energía? ¿Física y mental? ¿Cómo te sientes? ¿Cómo te sientes contigo misma?
➡️ Ahora da un paso atrás y observa cómo hablas de tu año, de este final de año: ¿Ves autocrítica, culpa, alegría o algo más filtrándose en tus palabras?
➡️ Antes de analizar cualquier objetivo: ponlo en contexto. Puedes, por ejemplo, dividir tu año en bloques e identificar claramente cómo te sentiste en ese momento, qué sucedió, etc.
Por ejemplo, antes de revisar mis objetivos profesionales y personales para el período de abril a junio, sin siquiera pensarlo, observo que fue un momento extremadamente difícil para mí. Tuve algunos ataques de pánico hasta junio. Estaba viendo a un terapeuta, estaba muy cansada y perdí las ganas de dar y compartir en redes sociales en ese momento. En junio, regresé a España para estar con mi familia. Ese es el contexto. Solo entonces pude analizar lo que había logrado o lo que no había logrado y cómo había sido todo.
💡Para comprender claramente una situación, necesitas comprender el contexto, cuál era tu nivel de energía.
➡️ Analiza tus "exigencias internas" a lo largo del año. No puedes comprender un año hasta que hayas analizado cómo te trataste a ti misma.
Identifica:
• Períodos en los que superaste tus límites,
• Períodos en los que te permitiste respirar,
• Períodos en los que te sobrecontrolaste,
• Períodos en los que te dejaste llevar por la frustración en lugar de por la sabiduría.
Esto revela tu verdadera relación contigo misma.
➡️ Identifica los "puntos de inflexión".
Puntos de inflexión = momentos en los que tu sistema interno cambió de dirección:
• Un umbral de fatiga,
• Una decisión tomada bajo presión,
• Una oleada de energía,
• Un encuentro,
• Una consciencia corporal,
• Una parada repentina,
• Una alineación espontánea.
Anota un máximo de 5, por ejemplo, ¡y podrás observar cómo estos momentos moldearon tu año!
➡️ Identifica qué te agotó demasiado. ¡Ya sea energía, emociones o estrés mental! ¿Qué actividades, personas o hábitos te agotaron más allá de lo razonable?
El objetivo no es juzgarte ni castigarte, sino obtener claridad. Aquí es donde a menudo recuperas el 30% de tu energía para el año siguiente.
➡️ Observa las pequeñas cosas en las que te apoyaste sin darte cuenta.
Las pequeñas cosas que te sostuvieron durante todo el año, aunque fueran muy sencillas. ¡Ahora es el momento de tomar conciencia de ellas!
• Una rutina, un ritual,
• Un lugar, una cita semanal,
• Un objeto, una herramienta,
• Una relación estable,
• Una práctica física,
• Un placer tranquilo.
Estos son cimientos en los que puedes confiar y que resuenan contigo de forma natural, para que también puedas usarlos el próximo año.
📝 Y solo ahora: puedes hacer un balance de tus objetivos personales y profesionales. Con contexto, claridad y una comprensión de tu energía, lo que te requirió, lo que te costó, pero también lo que ganaste. Es hora de sentir gratitud y orgullo por tu año, de ver lo que lograste, compartiste y alcanzaste, ¡sin peros!
• ¿Qué has logrado?
• ¿Qué has comenzado?
• ¿Lo has vuelto a intentar?
• ¿Quiénes han llegado a tu vida?
• ¿Y quiénes se han ido?
• ¿Qué quieres volver a hacer?
• ¿Qué te ha traído placer y alegría?
• ¿Qué quieres compartir?
¡No dudes en ampliar esta lista de preguntas tanto como puedas!
👀 Personalmente, me gusta hacer este ejercicio en grupo, preguntando: "Si tuvieras que resumir tu año en una palabra, ¿cuál sería?", "Si tuvieras que nombrar algo que quisieras copiar y pegar en 2026, ¿cuál sería?", etc.
Aquí tienes una revisión personalizada para ayudarte a respetar tu energía, reconectar contigo misma y ser amable contigo misma al final de este año (¡y espero que lo que queda del año!).