25/09/2026
Han sido unas semanas intensas. Entre rodajes, aviones a Barcelona, Colonia, Suiza y mil historias que cuadrar, la agenda (y yo) nos hemos descolocado más de una vez.
Si a eso le sumas una infección de oído que llevo arrastrando y tener que mover cielo y tierra entre reunión y reunión para sacar un hueco e ir a urgencias... os podéis imaginar el panorama.
Qué difícil se nos hace a veces parar y poner la salud por delante, incluso cuando sabemos que debería ser la única prioridad.
Estas semanas han sido un recordatorio de que, aunque haya momentos en los que el ritmo se vuelva descontrolado, lo importante es saber frenar a tiempo, reorganizarte y volver a tu centro.
Hoy toca, por fin, simplemente bajar revoluciones, poner orden y disfrutar del fin de semana tranquilos y con los niños. En un par de semanas tienen vacaciones y menos mal que hemos podido organizarnos los dos para parar de trabajar por completo esos días.
Al final, si elegimos este estilo de vida fue precisamente para esto: para poder conciliar de verdad y disfrutar estos momentos juntos. Nos espera un viaje por carretera precioso que me moría de ganas de hacer con ellos, así que os iré compartiendo pedacitos del camino por aquí.
Espero que tengáis un sábado bonito y tranquilo 🩷
P.D: Reivindico oficialmente volver a la época en la que subir una foto simple a Instagram no requería un máster de edición, ni carruseles de diez páginas ni audios en tendencia. Una foto sin más, un poquito de aire y a seguir.