16/05/2026
La década de los 90 nos enseñó que la ironía y la autenticidad pueden ser las mejores herramientas de venta. Cuando el consumidor se vuelve escéptico, las marcas tienen que bajarse del pedestal.
Apareció la tipografía "sucia", las cámaras en mano sin trípode y los modelos reales. Las marcas le dijeron al público: "Sabemos que sabes que esto es un truco publicitario". Y esa honestidad funcionó.
Si estás buscando conectar con tu audiencia hoy en día, recuerda la regla de oro de los 90: Menos pose, más realidad. 🖤
¿Qué elemento de los 90 crees que hace falta en el marketing actual? ¡Hablemos en los comentarios!
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