15/09/2014
Compártelo, Léeselo, Cántaselo, como sea que tu mamá lo reciba.
como es posible que le diga adiós a la persona que fue la primera en abrazarme en alimentarme y en hacerme sentir amado; desde una distancia en la que veo que te mueves, haciendo los deberes que para los demás son rutina, pero para mí los deberes que completaste tan amorosamente año tras año, construyendo y reforzando las bases y la estructura que hicieron de mi mundo un lugar seguro y cómodo para crecer. Todo lo que soy y puedo recordar de mi origen eres tú. Cualesquiera que hayan sido mis logros en el camino no hubieran ocurrido si no hubieras creído primero en mí; y tú, tú eres la persona que siempre creyó en mí. Ahora que tengo mi familia, estoy impresionado de todas las veces que he escuchado salir de mi boca tus palabras. Este fenómeno fue el más molesto en principio, pero ahora me abriga porque he llegado a entender que hay una parte de ti que vivirá en mí para siempre. Cuando el tiempo nos separe rezaré para que regreses del más allá para tocar de nuevo mi cara y susurres en mi oído tu cálida y amable presencia en mi vida. Por todo esto siempre te estaré muy agradecido. Sí mamá, tú me inspiras”. Mi mamá