21/03/2026
🚰🏜️ Arabia Saudita convirtió el agua del mar en una red de supervivencia nacional.
En uno de los países más áridos del planeta, donde no existen ríos permanentes, el acceso al agua depende de una de las infraestructuras hidráulicas más impresionantes del mundo.
Hoy, Arabia Saudita produce más de 11.1 millones de metros cúbicos de agua desalinizada al día, es decir, más de 11,100 millones de litros diarios. Para lograrlo, utiliza el agua del Mar Rojo y del Golfo Arábigo, que pasa por plantas de desalinización donde se elimina la sal mediante tecnologías como la ósmosis inversa.
En ese proceso, el agua marina se somete normalmente a presiones de alrededor de 55 a 70 bares, suficientes para empujar el agua a través de membranas que retienen sales e impurezas. Después, el agua tratada se acondiciona para el consumo humano y se distribuye hacia ciudades y zonas interiores del desierto.
Lo más impresionante viene después: el país construyó la red de tuberías de agua más grande del mundo, con 14,217 kilómetros de longitud y una capacidad diaria de transmisión de 19.4 millones de metros cúbicos. Esa red permite mover agua a enormes distancias en pleno entorno desértico.
Además, Arabia Saudita cuenta con aproximadamente 41 sistemas de desalinización entre instalaciones públicas y privadas, una escala que explica cómo puede sostener a una población que ya supera los 35 millones de habitantes.
💧 Donde la naturaleza no dejó ríos, Arabia Saudita construyó una solución a escala nacional: transformar agua salada en agua potable para mantener con vida a millones de personas en medio del desierto.
📚 Fuentes: Saudi Water Authority (SWA), Guinness World Records, Saudipedia, World Bank y literatura técnica sobre desalinización por ósmosis inversa