31/05/2022
Cuenta la leyenda que desde el día que él vio a la princesa Sac-Nicté, esa misma noche, se enamoró… La princesa al ver al rey Canek ante sus ojos, sentado frente al trono, quedaron flechados… Pero Sac-Nicté, estaba ya destinadapara otro hombre, Ulil, el príncipe heredero de la ciudad de Uxmal.
Mensajeros de Mayapan, fueron a la ciudad de Chichén Itza, en busca de Canek, para invitarlo a la boda de la hija del rey de Mayapan. Con los ojos de asombro, Canek confirmó su asistencia. Después, los mensajeros de Uxmal, llegaron con un nuevo mensaje… Invitaban a Canek, a sentarse junto a la princesa Sec-Nicté , el día de dicha ceremonia. A lo que el solo contestó: “Ahí estaré”. Se dice que después de los mensajes llegados al Rey Canek, se topó a un enano, con aspecto ya viejo. El cual le dijo: “La Flor Blanca está esperándote entre las hojas verdes, ¿vas a dejar que vaya otro a arrancarla?”, tras ese mensaje, el enano desapareció.
Llegó el día de la boda, la princesa Sec-Nicté lucía radiante con colores puros y flores. Entonces, Canek llegó con sesenta de sus guerreros, caminando directamente hacia el altar, donde la ceremonia estaba por consumirse. Canek gritaba: ¡Itzalán!, ¡Itzhalán! y en un instante, arrebató a la princesa de los testigos. Ulil, enfurecido levantó al reino en armas, y se convirtió en una guerra de ciudades, Mayapan y Uxmal contra Chichén Itzá.
Así fue como los habitantes de Chichen Itzá, abandonaron la ciudad. Hasta que al fin llegaron a un lugar verde, y muy tranquilo, dónde decidieron comenzar una nueva ciudad, dejando sola y abandonada la ciudad, tal cual está hasta el día de hoy.