06/08/2026
Nuestra provincia ha dejado de ser una zona pacífica para convertirse en un nuevo epicentro de violencia en Ecuador, impulsada por la incursión de Grupos de Delincuencia Organizada (GDOs). La expansión de la minería ilegal atrajo a las mafias. Esta actividad ha causado contaminación y desplazamiento de comunidades indígenas. Facciones de grupos armados irregulares se disputan el territorio. Su principal fuente de financiamiento es el cobro de extorsiones y el lavado de activos. El sicariato y las masacres se han normalizado. Los homicidios se dispararon un 600% (142 muertes violentas registradas solo entre mediados de 2023 y 2024), incluyendo emboscadas letales contra las Fuerzas Armadas. La gobernación ha permanecido sorda y muda ante esta realidad. Las condiciones de vida de los orellanenses empeoran día a día, pese a ello, la consentida de Nuvia Vega, se postula como alcalde del Coca. Sin gestión, sin propuestas y sobre todo sin autoridad moral. La gobernadora debe responder sobre la inseguridad en la provincia, debe responder por el déficit de medicinas en los hospitales, por la falta de aulas y de maestros en las escuelas. ¡Ni un voto por ADN!