25/05/2026
🔴 | | |
Esto se sabe del triple cr¡men en la vía San Vicente - Chone
Crónica de una tragedia en la vía San Vicente–Chone
La quietud de la vía San Vicente–Chone fue quebrantada por el estruendo de ráfagas de fuego en el sector de Portovelo. Los moradores de la zona, alarmados por las detonaciones, se encontraron con una escena dantesca: un vehículo detenido en medio de la carretera, con su carrocería perforada por múltiples impactos.
Para cuando los equipos de emergencia lograron llegar al punto del ataque, la brutalidad del atentado ya había segado la vida de todos los ocupantes, dejando solo el silencio de la tragedia.
Minutos antes del ataque, Blanca Zambr
ano, de 67 años, viajaba con la tranquilidad de quien se siente protegida por los suyos. La acompañaban su hijo, Milton Quiñónez Zambrano, de 28 años, y su sobrino, José Zambrano, de 26.
Lo que inició como un trayecto familiar rutinario desde San Isidro hacia su destino, se convirtió en una trampa mortal cuando sujetos interceptaron su camino, cerrándoles el paso de manera violenta y sin darles posibilidad de maniobra o huida. La emboscada fue ejecutada con una precisión aterradora. Los agresores disp@raron repetidamente contra el habitáculo del vehículo, concentrando el fuego en sus ocupantes.
Dentro del automotor quedaron los cuerpos de los tres familiares, víctimas de una violencia que no discriminó la edad de Blanca ni la juventud de Milton y José. El ataque no fue solo un atentado contra tres individuos, sino un golpe directo al núcleo de una familia manabita que hoy queda desmembrada.
El caos se apoderó del sitio Portovelo conforme la noticia se difundía. Entre el cordón policial y el asombro de los vecinos, empezaron a llegar los familiares de las víctimas. Los gritos de desesperación y el llanto desgarrador de quienes reconocían los cuerpos marcaron el momento más doloroso de la jornada. La escena, rodeada de casquillos y vidrios rotos, reflejaba la crudeza de un crimen que dejó a los testigos locales sumidos en la conmoción y la impotencia.
Este triple ases¡nato no es un hecho aislado, sino un eslabón más en la cadena de matanzas que azota a la provincia de Manabí en los últimos meses. La muerte de Blanca, Milton y José simboliza la vulnerabilidad de una ciudadanía que ha visto alterada su cotidianidad por el miedo. Hoy, el norte de Manabí no solo llora a tres de sus habitantes, sino que enfrenta la cruda realidad de una provincia donde el simple acto de transitar por sus carreteras se ha vuelto una apuesta contra la vida.