08/03/2019
Feliz día a todas y a todos 💜
Es posible que hoy volvamos a escuchar que por qué ningún día del hombre, de los hombres. Y es más que posible que esa persona que lo comente, ya sea hombre o mujer, aún no sea consciente de la importancia de visibilizar las situaciones reales por las que pasan muchas mujeres en nuestro planeta.
El 8 de marzo no es un día, son todos los días. Como tampoco es “la mujer”, somos las mujeres. Cada día, uno tras otro, millones de mujeres en el mundo sufrimos de una u otra manera las consecuencias de la desigualdad.
Mujeres que cobran menos salario que sus compañeros de oficio por desarrollar el mismo trabajo; mujeres que son despedidas por sus embarazos o no contratadas por estar en edad reproductiva; mujeres condenadas a sufrir para tener un cuerpo con unas dimensiones casi imposibles para poder tener éxito; mujeres que son juzgadas por su comportamiento sexual de forma distinta a como se hace con un hombre por lo mismo; mujeres mutiladas sexualmente desde sus primeros años de vida; mujeres que crían, educan y sostienen a sus hijos e hijas en solitario, y las que también están solas en el cuidado de las personas dependientes de su entorno; mujeres que son víctimas de acoso, mujeres maltratadas por su parejas o ex parejas; adolescentes controladas por sus jóvenes novios, mujeres violadas, mujeres condenadas con p***s inhumanas como azotes con látigos o lapidaciones por haber sido violadas; mujeres encerradas, en mazmorras o palacios, mujeres ocultadas y cegadas bajo la asfixiante coraza del burka; mujeres esclavizadas sexualmente, a veces desde su infancia, robadas de sus escuelas y de sus casas por fundamentalismos que las colocan en el peor de los lugares posibles, mujeres en situación de extrema pobreza encerradas en 'granjas' pariendo hijos que serán comprados. Mujeres que quedan marcadas por secuelas físicas y emocionales, que en algunos casos llegan a ser humanamente terribles.
También quiero dedicar unas palabras en este texto aquellas mujeres luchadoras, emprendedoras, combativas, profesionales, amas de casa, cuidadoras, agricultoras, docentes, sanitarias, artistas, científicas, sanitarias, empresarias, comerciantes, juristas,… madres, compañeras, hijas, hermanas,... esas mujeres con las "arrobas" suficientes como para luchar por una igualdad real entre las mujeres y hombres, para denunciar y hacer visibles aquellas situaciones en las que otras están siendo vulneradas, para educar a sus hijos e hijas en los mismos valores, con las mismas responsabilidades, en igualdad y con respeto.
Y, como no, también palabras de agradecimiento a los hombres que nos acompañan en este camino a la Igualdad, a quienes animo a que lo sigan transitando.
Hoy es el día de la mujer, de las mujeres, como cada día, y mantengo la esperanza de que en un futuro las próximas generaciones de hombres y mujeres no tengan que seguir reivindicando la Igualdad, porque la Igualdad sea una realidad conseguida por todos y por todas con nuestro compromiso desde hoy mismo. Merece la pena intentarlo.
Macarena Humanes Galván.
En la imagen: 'Rompiendo el círculo'. Remedios Varo.