24/04/2026
Esta foto llevaba más de 50 años prácticamente perdida.
Quemada. Sin detalle. Sin vida.
Cuando me la enseñó, su dueño ya no esperaba nada.
—“De perdidos al río” —me dijo.
Y al verla pensé exactamente lo mismo:
¿En serio se puede hacer algo con esto?
Pero a veces… las fotos no están muertas.
Solo están esperando a que alguien las escuche.
Y pasó.
La imagen volvió.
Los recuerdos también.
Cuando se la entregué… no dijo nada.
No pudo.
Pero no hacía falta.
Porque hay cosas que no se explican.
Se sienten.
Así que si tienes una foto olvidada en un cajón…
Quizá no esté perdida.
Quizá solo esté esperando volver a emocionarte…
O quizá solo esté esperando a que alguien la rescate. 😉