07/02/2025
Hoy decidí cambiar de rutina y entré a una cafetería en la que nunca había estado. Pedí un matcha latte y un cinnamon roll. No esperaba nada especial, pero cuando probé ese rollito de canela…sorpresa.
Mientras lo saboreaba, pensé en lo fácil que es subestimar algo antes de probarlo, en cómo a veces las mejores experiencias llegan sin esperarlas… y en lo mucho que esto se parece al marketing.
1️⃣ El equilibrio es clave. Ese cinnamon roll tenía una buena armonía de sabores: la textura suave de la masa, la canela justa, un glaseado que no veía pero sí notaba... En marketing, necesitas encontrar el punto justo entre creatividad y estrategia, entre hablar de tu marca y conectar con tu audiencia.
2️⃣ La experiencia lo es todo. No solo fue el sabor, sino el ambiente, la amabilidad del camarero, el aroma a canela y hasta el plato donde venía el cinnamon roll. En marketing, no vendes solo un producto, sino una emoción. ¿Qué experiencia está ofreciendo tu marca?
3️⃣ Lo inesperado engancha. En mi experiencia hubo un factor sorpresa. No planeaba enamorarme de ese cinnamon, pero aquí estoy, escribiendo sobre él, a punto de pedirle que sea mi San Valentín 💘. Y claro, ahora quiero más. A veces, la clave está en sorprender a tu audiencia con lo que menos espera: un producto nuevo, un descuento, un regalo en cada compra, por ejemplo.
Yo lo que sé seguro es que volveré a esa cafetería.
Porque al final, lo que más recordamos no es lo que consumimos, sino lo que nos hizo sentir✨