20/03/2026
Hay algo que me pasa siempre que escribo un email para un cliente.
Llevo un rato dándole vueltas, lo releo, lo cambio, lo vuelvo a releer… y llega un punto en el que ya no sé si está bien o no. Porque llevo tanto rato dentro del texto que he perdido la perspectiva 😅
Y ahí es donde uso la IA. Pero no para que me escriba nada.
Lo que hago es pasarle el email a Claude y pedirle que lo lea como si fuera mi clienta ideal. Que me diga qué entiende, qué dudas le quedan y qué le frena.
Y con eso, reescribo. No el email entero. Solo lo que falla.
Es un cambio muy pequeño pero el resultado es brutal. Porque te das cuenta de cosas que tú sola no ves: que estás hablando del programa en vez de la persona, que das por hecho cosas que tu clienta no sabe, o que el email dice mucho pero no lleva a ningún sitio.
En el carrusel te dejo los 3 pasos exactos con el prompt para copiarlo y un ejemplo real de antes y después ☝️
Son 3 pasos y te lleva 5 minutos. Pero la diferencia entre un email que "está bien" y uno que de verdad conecta suele estar ahí: en revisarlo desde el otro lado.
💡 Si escribes emails para vender tus servicios, guárdatelo. Te va a venir bien más veces de las que piensas.
¿Tú cómo revisas tus emails antes de darle a enviar? 👇