23/12/2024
Dani odiaba las navidades.
En realidad odiaba cualquier acto social impuesto. Le parecía la mayor de las falsedades. Tanta apariencia, tanto buenismo y luego zas...te apuñalo sin que te enteres. O peor aún, te ignoro. Que eso le jodía más, que le tomarán por tonto. No llevaba bien la mentira, no.
Y en estás fiestas todo era mentira: los deseos de los jefes y compañeros, el mensaje de los anuncios, el saludo y sonrisa de la dependienta...Todo por el interés.
Pero a Dani le atraía de un modo u otro tanto brillo y colorines. ¿Sería porque le recordaba a los tiempos felices de la infancia o porque se aproximaba a su ideal de belleza artística?