14/01/2026
Hemos fichado a una embaucadora. Así de simple. Y que nadie se equivoque: es exactamente lo que necesitábamos. No porque vaya a engañar a ningún cliente, sino porque queremos a alguien con la suficiente coherencia como para odiar la obsesión por viralizar y, aun así, querer trabajar en una agencia que se llama “viraliza*”. Alguien que odie el fetiche por los números pero tenga el extraordinario y ma***to don de conseguirlos.
Su filosofía es simple y brutal: o conectas con la gente o estás perdiendo el tiempo. No hay punto medio. No hay grises. Y si alguien quiere trabajar con ella, mejor que venga preparado con feedback de verdad, no con tibiezas corporativas. Carmen detesta los “Ok, publica”. Los cambios un viernes a última hora. Los hilos de email infinitos que llevan a ninguna parte.
Para Carmen, el contenido es relatable o no lo será. Punto. Y si alguien cree que sus virales son casualidad, que se lo diga a los millones de seguidores y reproducciones conseguidos. Su método es simple y bebe de la mafia italiana: hazlo, pero que siempre “parezca un accidente”. Premeditación disfrazada de casualidad.
Bienvenida a viraliza*, Carmen. Trae tu biblioteca de memes y ese don para hacer que lo imposible parezca inevitable. El algoritmo no sabe lo que le espera.