17/07/2012
Un reconocido profesor de economía de la Universidad norteamericana
de Texas Tech alegó que él nunca había suspendido a uno de sus
estudiantes pero que, en una ocasión, tuvo que suspender a la clase
entera.
Cuenta que esa clase le insistió que el socialismo sí funcionaba, que en
ese Sistema, no existían ni pobres ni ricos, sino una total igualdad
entre todos.
El profesor le propuso a sus alumnos hacer un experimento en clase
sobre el socialismo: Todas las notas iban a ser promediadas y a todos
los estudiantes se les asignaría la misma nota, de forma que nadie
sería suspendido y nadie sacaría un sobresaliente.
Después del primer examen, las notas fueron promediadas y todos los
estudiantes sacaron notable. Los estudiantes que se habían preparado
muy bien estaban molestos y los estudiantes que estudiaron poco,
estaban contentos.
Pero, cuando presentaron el segundo examen, los estudiantes que
estudiaron poco estudiaron aún menos, y los estudiantes que habían
estudiado duro decidieron no trabajar tan duro ya que no iban a lograr
obtener un sobresaliente; y, así, también estudiaron menos.
¡El promedio del segundo examen fue suficiente! Y nadie estuvo contento.
Pero cuando se llevó a cabo el tercer examen, toda la clase sacó
insuficiente; y todos los alumnos fueron suspendidos.
Las notas nunca mejoraron. Los estudiantes empezaron a pelear entre
si, culpándose unos a los otros por las malas notas, hasta llegar a
insultos y resentimientos mutuos, ya que ninguno estaba dispuesto a
estudiar para que se beneficiara otro que no lo hacía.
Para asombro de toda la clase, ¡Todos perdieron el año! Y el profesor
les preguntó si ahora entendían la razón del gran fracaso del
socialismo.
Es sencillo; simplemente se debe a que el ser humano está dispuesto
a sacrificarse trabajando duro cuando la recompensa es atractiva y
justifica el esfuerzo; pero cuando el gobierno quita ese incentivo,
nadie va a hacer el sacrificio necesario para lograr la excelencia.
Finalmente, el fracaso será general.
Pensamiento de A.Rogers (1931)
Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo,
otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo...
El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha
quitado a alguna otra persona. Cuando la mitad de las personas llegan
a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad
está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad se
convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo
que han logrado con su esfuerzo, eso... mi querido amigo...
es el fin de cualquier Nación.
“No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola”.