27/02/2026
¿Te suena la historia de “No me da la vida”? 🎲🤦♀️
Pues esa soy yo (o era). Tengo la cabeza como un cubo de Rubik por terminar: dando vueltas todo el día intentando que todo encaje.
La realidad es que siempre que me siento a trabajar en MI proyecto, aparece "algo": un proyecto de un cliente urgente, un lío personal, la vida misma... y automáticamente, lo mío lo postpongo.
¿El resultado? Que mi proyecto personal, ese que os dije un día que se está cociendo a fuego lento, va más que lento. Siempre acaba alimentándose de mis horas de sueño, de mis fines de semana y de mi descanso. Le doy las sobras de mi tiempo.
¡Pero se acabó! Como decía Aída en la serie de televisión: ¡Ya era hora, ahora me toca a mí! ✋💖
Mi visión y lo que estoy construyendo no pueden ser el "ya si eso luego". He decidido que le voy a dar la prioridad que se merece, poniéndolo en la franja VIP de mi agenda, no en el hueco que sobra al final del día.
Cierro mi agenda unos meses para poner orden en este rompecabezas y colocar bien la pieza más importante: YO.
🧩 Confiesa: ¿Tú también eres tu peor cliente y te dejas siempre para el final? 👇 Cuéntame si te cuesta ponerte primera.