06/04/2026
Setenta y dos años no pasan en vano.
Llega un momento en la vida en el que uno entiende que lo primero que corresponde es dar gracias.
Gracias a la vida, porque verdaderamente me ha dado mucho —como dice la canción—. Me ha dado alegrías y también tristezas, satisfacciones y desafíos, pero sobre todo me ha dado una forma particular de ver y entender la vida.
He tenido el privilegio de formar una familia, de tener hijos y de disfrutar nietos —propios y prestados— y de recibir de ellos ese cariño incondicional que, al final del camino, es una de las mayores recompensas que uno puede tener. Ese cariño es también una señal de que, de alguna manera, algo habremos hecho bien.
Claro que a lo largo de la vida hay momentos en los que otros —y a veces uno mismo— cuestionan decisiones o caminos tomados. Es parte natural del recorrido. Pero si algo puedo decir hoy, con serenidad y con la tranquilidad que dan los años, es que todo lo que he hecho lo he hecho con conciencia, con rectitud, con compromiso y con principios.
También he tenido el privilegio de dedicar más de 52 años de mi vida a la publicidad, una profesión que no solo me dio un oficio, sino también una forma de entender la creatividad, la comunicación y las personas.
A través de mi agencia he vivido grandes aprendizajes, desafíos y satisfacciones. Ha sido una escuela permanente de vida. Y puedo decir, sin dudarlo, que si volviera a nacer, elegiría el mismo camino.
Hoy celebro mis 72 años con la tranquilidad de haber construido algo, de haber aprendido mucho y de seguir observando esta evolución del mundo que, aunque no siempre es fácil de asimilar, es parte natural del paso del tiempo.
Lo importante es adaptarse sin perder de vista de dónde venimos y hacia dónde vamos, porque al final todos compartimos el mismo destino.
Agradezco a todas las personas que han estado en mi vida:
• A quienes me han querido mucho.
• A quienes me han querido menos.
• Y también a quienes simplemente saben que existo.
A todos ellos, gracias.
Porque aquí estoy y aquí sigo. He dedicado mi vida a las ideas, pero lo que realmente me define son los principios con los que las he defendido.