24/05/2021
DATO CURIOSO sobre el color rosa
Un estudio un de 1979, Alexander G. Schauss afirmaba que este tono de rosa nos debilita. Para demostrarlo, captó a 153 hombres saludables y los metió en el laboratorio de uno en uno. Cuando entraban, les enseñaba una carta, bien rosa o bien azul. Con la carta ocupando su ángulo de visión, les sometía a un test de fuerza; si la primera carta había sido rosa, repetía el test mostrándoles la carta azul; si la primera carta había sido azul, repetía el test mostrándoles la carta rosa. Y así hasta que pasaron todos. Con excepción dos, el resto confirmó con sus resultados que, efectivamente, el rosa claro aquel, el , debilita. El azul, al parecer, es neutro.
Después de aquello, el asunto se hizo de interés público y Schauss, que quería aportar algo a la comunidad, sugirió que, si se encerraba a los presos más violentos del país en celdas pintadas con su rosa, los reos más conflictivos se apaciguarían, y serían más fáciles de controlar. Los oficiales, curiosos, y ante la insistencia de Schauss y tras el ejemplo de Míster California, redecoraron una de las celdas en que se recibía a los nuevos presos en el tono rosa Schauss, a ver qué pasaba. Ocurrió que, según los oficiales, durante los siete meses que duró el experimento no se reportó un solo alboroto digno de tenerse en cuenta.
Aquello se extendió como la pólvora. Los directores de prisiones se hicieron admiradores del rosa Schauss, que pasó a llamarse rosa Baker-Miller y a convertirse en asunto “no oficial” de defensa nacional: diversas cárceles se hicieron con provisiones de pintura rosa ; y también los calabozos de condados y boroughs, donde los borrachos con mal beber que acababan en celdas rosas salían de un agradable tal que, popularmente, el color se dio a conocer como “Drunk Tank Pink». Algo así como “rosa de celda de los borrachos”.
Los Colorado State Rams y la Universidad de Iowa fueron los primeros equipos en pintar de rosa Baker-Miller el vestuario visitante; pero aquello, para la noble comunidad de deportistas estadounidenses, fue pasarse de la raya. Y el revuelo obligó a tomar medidas urgentes: se estableció una regla de fair play por la que todos los vestuarios debían estar pintados en el mismo color; o todos rosa o ninguno.
En fin, la ciencia no termina de creerse esto de la psicología de los colores, aunque hay autores que afirman que sí hay motivos para tomárselo en serio.
FUENTE: cualia.es