12/10/2023
El Leviatán
Por: Alejandro Juárez Cambrón.
En la región de Israel y Palestina, un conflicto ancestral se desarrolla como una tragedia sin fin. A menudo, este conflicto se ha comparado con la obra filosófica "El Leviatán" de Thomas Hobbes, que describe un estado de guerra constante, donde "el hombre es un lobo para el hombre". Pero en esta región, los actores principales no son solo personas, sino también grupos terroristas como Hamas e ISIS, que parecen emular a los monstruos bíblicos en una lucha que solo trae destrucción y dolor.
La comparación entre el Leviatán de Hobbes y los monstruos bíblicos no es una coincidencia casual. En ambos casos, el escenario es un estado de naturaleza salvaje, donde la paz es el bien más preciado, pero la lucha es constante y despiadada. En este conflicto, como en la obra de Hobbes, la lucha por el poder y la supervivencia parece eclipsar cualquier posibilidad de coexistencia pacífica.
Sin embargo, al observar este conflicto desde una perspectiva más amplia, las teorías de la Agenda-Setting, la Espiral del Silencio y la Cultura de Masas arrojan luz sobre nuestra propia incapacidad para comprender completamente la complejidad de la situación. La Agenda-Setting nos recuerda que la información que recibimos está influenciada por los medios de comunicación y los poderes que controlan la narrativa. En este conflicto, las voces más extremas a menudo obtienen la mayor atención, lo que puede distorsionar nuestra percepción de la realidad en la región.
La Teoría de la Espiral del Silencio, por otro lado, nos muestra cómo las personas pueden sentirse reacias a expresar sus opiniones en un entorno donde la opinión pública parece estar en contra de ellas. En el caso del conflicto Israel-Palestina, esto puede llevar a un silencio generalizado, donde las voces que claman por la paz a menudo son silenciadas por el miedo a la reacción pública.
La Teoría de la Cultura de Masas nos recuerda que las opiniones y actitudes de las personas a menudo están moldeadas por la cultura dominante. En esta región, la historia, la religión y las narrativas culturales han influido profundamente en las creencias y actitudes de las personas, lo que hace que la comprensión sea aún más difícil desde fuera.
En última instancia, el conflicto en Israel y Palestina se asemeja a una lucha interminable de monstruos bíblicos, donde cada bando considera al otro como el mal encarnado. Desde nuestra perspectiva, a menudo es imposible comprender plenamente las complejidades de esta situación. Lo que podemos desear, más allá de las teorías y las comparaciones, es que finalmente se alcance la paz en esta región atormentada.
La historia nos ha demostrado que la paz es posible incluso en los lugares más divididos y devastados por el conflicto. A pesar de nuestra incomprensión, mantengamos viva la esperanza de que algún día, el Leviatán, los monstruos bíblicos y la lucha sin fin den paso a un nuevo capítulo, uno en el que la paz reine sobre la tierra.