25/08/2025
De gustos y disgustos.
El diseño siempre tendrá un lado teórico y artístico, donde no existe ciencia exacta que determine el éxito y la aceptación del público objetivo o general.
Sin embargo, para que un trascienda, este debe ser memorable, representar los valores de la marca, ser versátil y adaptarse a diferentes formatos y contextos, pero lo más importante es que genere una conexión emocional con la gente. Además, el , la , la originalidad y la durabilidad en el tiempo, son fundamentales para asegurar que una marca se mantenga viva y reconocible en el tiempo.
Hace unas semanas vi el logotipo que será la imagen de nuestros próximos Juegos Panamericanos . Ciertamente me sorprendió el diseño y la propuesta aprobada. De hecho no es una sorpresa positiva porque esperaba más y porque quizá también esperaba un concurso abierto. Tal vez el proceso y la convocatoria se hizo y no me enteré. Tal vez lo hicieron en una encerrona y no sabré la terna ni los criterios de selección.
Federico Tong, Presidente del Consejo Directivo del Instituto Peruano del Deporte (IPD) y Presidente del Comité Organizador Lima 2027, señaló lo siguiente respecto a la marca y su logotipo: “Está inspirada en el dinamismo del . Es el reflejo de un país que vibra desde su diversidad, desde su mixtura de razas y tradiciones. Es el latido compartido de una región que busca reconocerse, celebrarse y proyectarse al mundo. Aquí, cada atleta, ciudadano, visitante y expresión cultural forma parte de una red pulsante que conecta emociones, sueños y narrativas colectivas”. Interesante referencia que no conecta con lo que veo y peor aún luego de leer lo que dice el Presidente del Comité Olímpico Peruano, Renzo Manyari: “En esa vibra, Lima27 tiende un vínculo por el Pacífico, un puente entre ciudades, generaciones y sueños. Es el puente entre el sueño continental y la consagración global. Desde Lima, los caminos se trazan hacia Los Ángeles 2028. Nuestra antorcha es un símbolo peruano para el mundo, es el fuego que nace desde Machu Picchu y toda la forma de Huayna Picchu”. ¡Asu! Me desconectó más. No veo todo esto reflejado en el diseño. Lo ideal sería escuchar o leer el sustento del autor, diseñador o creativo, que estoy seguro podría explicar adecuadamente -espero- y de mejor forma, lo que yo no percibo con facilidad o claridad.
No es antiético hacer una crítica del trabajo ajeno. Repito, me sorprendió la propuesta, que desde mi opinión es gráficamente muy básica y no conecta, no emociona. Esperaba más. El ánimo no es juzgar el trabajo ajeno con argumentos subjetivos, sino con la profundidad de lo que debe transmitir una marca que nos representa. Seguiré con mucha atención el branding de la marca, lo que desplegará y la forma como conectará su imagen con la actividad deportiva, con el deportista, con el público y sobre todo con la historia. Para mi Lima 2027 comenzó con un tropezón. Espero equivocarme.