20/05/2026
Dictadura siniestra
F. Ewer Checalla Ramos
Alberto Fujimori salvó los intereses económicos de la oligarquía, una clase social parásita que vive a expensas de otra clase que no sabe que es explotado o se hace el zonzo. El representante máximo de la explotación minera en el Perú, Roque Benavides, halagó al régimen dictatorial dirigido por Alberto Fujimori, Keiko Fujimori (primera dama) y Vladimiro Montesinos (asesor siniestro): “Alberto Fujimori no debería estar en la cárcel. Él hizo un buen gobierno. En mis sesenta años yo nunca he vivido una mejor época”. Claro, como no va a vivir una mejor época “cianuro” Benavides, si gracias a las medidas económicas que implantó el japonés, él y otros explotadores se hicieron multimillonarios, dicho sea de paso, las medidas económicas fueron por dictamen del imperialismo Norteamericano, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Consenso de Washington. Un representante de la CONFIEP de esa época dijo: “Nosotros estábamos buscando un Pinochet (dictador y genocida chileno) y lo encontramos”. Con estas pruebas contundentes, vemos a quiénes salvó el dictador y genocida Alberto Fujimori. Fujimori convirtió en inmensamente ricos a los ricos, contrariamente destrozó a una clase productora de obreros, campesinos y profesionales, convirtiéndolos en consumidores de prensa basura, diarios chicha, conformistas con políticas asistencialistas y populistas.
Alberto Fujimori representa lo más pútrido para nuestra nación. Para los corruptos, el mejor ejemplo: “roba pero hace obra”. Para los explotadores, el mejor modelo: quitó derechos laborales a los trabajadores. Para los criminales, el mejor amigo: les dejó matar civiles inocentes impunemente. Para los narcotraficantes, el mejor socio: les dejó trasladar droga en el avión presidencial y barcos de la Marina. Para los tránsfugas, el mejor ejemplo: les pagaba para cambiarse de partido. Para los actuales negocios educativos, el mejor aliado: les permitió hacerse ricos con colegios, institutos y universidades de pésimo nivel de enseñanza. Para los “seguidores fujimoristas” no debería ser el mejor presidente, debería ser lo más aborrecido y cruel, porque les dejó en la ignorancia perpetua, los condenó a razonar como Beteta o Bartra o Becerril. Esa idiotización masiva debe ser declarado crimen contra la humanidad. El fanatismo hacia lo que representa el apellido Fujimori es un daño irreparable al Perú. Lo peor es que estos son los que dicen que fue lo mejor.
Los actos impúdicos de Alberto Fujimori. ¿Quién ordenó torturar a Susana Higuchi? Él. ¿Quién promovió esterilizar forzosamente a más de 300 mil mujeres? Él. ¿Quién ordenó los crímenes en Barrios Altos y La Cantuta? Él. ¿Quién ordenó aniquilar a dirigentes, luchadores sociales, estudiantes y docentes universitarios? Él. ¿Quién ordenó secuestrar a periodistas, para así callarlos? Él. ¿Quién dirigió al sanguinario Grupo Colina? Él. ¿Quién mandó aniquilar a poblaciones enteras del campo, sobre todo de la serranía, so pretexto de terrorismo? Él. ¿Quién ordenó despedir a cientos de miles de trabajadores? Él. ¿Quién implantó la funesta Constitución Política neoliberal en 1993? Él. ¿Quién hizo que el Estado se redujera a su mínima expresión? Él. ¿Quién privatizó las empresas estratégicas del Perú? Él. ¿Quién se apropió de miles de millones de dólares producto del remate de lo público? Él. ¿Quién formó parte de la lista de los gobernantes más corruptos del mundo? Él. ¿Quién hizo su negociado con las donaciones que recibió del extranjero para diversas necesidades? Él. ¿Quién inició con las AFP, sagradas para los siguientes gobernantes? Él. ¿Quién convirtió lo privado en algo tan intocable y sagrado y ajeno a cualquier investigación? Él. ¿Quién convirtió al país en una puerta abierta para todas las inversiones putrefactas? Él. ¿Quién instauró la prensa estiércol? Él.
Nadie se ensañó tanto desde el Estado contra las masas populares como lo hizo él. Él (Alberto Fujimori) ha sido, es y será el peor enemigo de las grandes mayorías.
05–04–2024