06/09/2026
A los soñadores de hoy en día les va mejor, el mundo ya no se burla del soñador pues está demostrado que los mayores logros fueron al principio solo un sueño.
Cuando Galileo Galilei afirmó que la Tierra giraba alrededor del Sol, muchos lo consideraron equivocado. Cuando Thomas Edison soñó con iluminar el mundo mediante la electricidad, fue criticado por sus repetidos fracasos. Cuando Orville Wright y Wilbur Wright insistieron en que el ser humano podía volar, la mayoría pensó que era imposible.
Un deseo ardiente de Ser y de Hacer es el punto desde el cual estas personas despegaron y convirtieron esos sueños en realidad, demostraron al mundo sus teorías no eran locuras y que los sueños son simplemente el semillero de la realidad.
Por eso, si tienes un sueño, una meta o un proyecto que otros no comprenden, no lo abandones solo porque alguien más no puede verlo todavía.
Los grandes cambios siempre empiezan en la imaginación de una persona dispuesta a creer antes de que existan las pruebas.