07/05/2026
Hay momentos en los que la distancia duele más que nunca. No pude estar donde mi corazón quería estar, pero sí pude enviar un pedacito de mi vida para ayudar a quienes amo. A veces un acto de amor, por pequeño que parezca, puede llevar esperanza a alguien que la necesita. Gracias a todos los que siguen orando por Venezuela y por cada familia que hoy atraviesa momentos difíciles.