03/07/2024
A todos nos gustan las palabras de agradecimiento y elogio. Queremos que reconozcan nuestro esfuerzo, capacidad y creatividad en lo que hacemos y presentamos. Lo que me lleva a admirar los diferentes dones y talentos que enriquecen cualquier negocio, reunión, hogar, iglesia y comunidad.
Todas las habilidades son necesarias. Sin embargo, la actitud que tenemos al ofrecer nuestros conocimientos marca una gran diferencia. Y sin dejar a un lado el esfuerzo y sacrificio que cada uno ha echo para lograr su experiencia, carrera y títulos… para mi, un buen trabajo presentado con una actitud humilde gana un valor que sobrepasa el monetario y transciende al tiempo.
En Filipenses 2:3 dice: ‘No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos.” Enfatiza la palabra griega “contienda” es decir: “no hagan nada por contienda o por orgullo excesivo.”
Para mi el sentido de hacer las cosas con moderación es algo que resalta. No es cuestión de bajar la calidad o la perfección en lo que se hace, pero; si mi actitud de moderación y humildad al presentar mis servicios para que los demás lo disfruten y para que mi agradecimiento sea para Dios quien me ha dado estas habilidades.
Así que, haz las cosas con calidad, bien echas, con amor y corazón y disfrútalas, pero compártelas con los demás con una buena actitud.