16/06/2025
Ayer, por alguna razón, no pude compartir esto, y me doy cuenta de que casi nunca he subido una foto con mi papá. De hecho, no tengo ninguna en mi teléfono actual; se perdieron en equipos anteriores, ¡cosas que pasan!
La verdad es que él fue mi papá, un tipo bastante particular. Más allá de cualquier defecto, siempre lo recuerdo como alguien alegre, gracioso, responsable y súper trabajador. Crecí un poco apartado de él porque mis padres se divorciaron cuando yo tenía solo 11 años. A pesar de la separación, siempre mantuvimos el contacto y compartimos momentos. Sin embargo, después de mi adolescencia, me distancié un poco, sentí que era lo mejor para mí… y, bueno, también porque encontró una nueva compañera de vida 😅.
Mis hermanas suelen decirme que me parezco mucho a él (a veces, lo dicen como si fuera algo malo 😅), pero yo nunca he entendido por qué parecerse a tu padre debería ser un problema.
No puedo decir que fuera malo conmigo, pero sí estuvo muy ausente. Por eso, hoy mi mayor propósito es estar siempre presente y apoyar a mis hijos hasta que Dios me lo permita. Es una promesa que me hice a mí mismo.
Respecto a la relación con mi mamá, era una dinámica extremadamente tóxica. Su divorcio fue, sin duda, lo mejor para mí. Esto me enseñó algo muy importante: perdiendo, también se gana. Porque a la larga, es mejor haber sufrido por un padre ausente y encontrar la paz, que vivir en un ambiente de constante conflicto.
Somos generaciones distintas y, aunque mi papá cometió errores, jamás lo juzgaré. Está en nosotros aprender de lo bueno y lo malo, siempre para crecer. Cargar con resentimientos no es sano; hay que aprender a soltar. Ver lo positivo nos ayuda a ser agradecidos y a progresar.
Sí, tengo mucho de él y me río cuando lo recuerdo. Te amo, papá. Fuiste bueno conmigo. Solo hubiera deseado tenerte más cerca, porque el vacío de un padre es único. Ojalá hubiéramos aprovechado mejor el tiempo, porque el tiempo no regresa.