13/02/2021
EL MARKETING EN PANDEMIA… NO SOLO ES DIGITAL.
La situación económica de las compañías en este nuevo orden social, nos obligó a migrar a un montón de fórmulas virtuales para comercializar nuestros servicios, cumplir nuestras metas y lograr sostener nuestras compañías. Aquí lo único que nos preocupaba era alejarnos de la bancarrota.
Después de un año de la sorpresa de la cuarentena eterna y de sobrevivir al 2020, solo nos queda preguntarnos si el único camino para la comercialización de nuestros servicios, posicionar nuestras marcas y encontrar a esos cliente es el marketing Digital.
Si ya vivíamos en la era digital, la cuarentena nos obligó a mirarlo como único recurso, sin embargo la propuesta de evolución y de transgresión del marketing digital nos deja un sabor escaso dentro de las necesidades de comunicación de nuestras empresas. Sobre todo las compañías B2B que busca un nicho menos masivo y más específico. Y donde nuestros compradores buscan un trato menos robótico y más consultivo.
¿Realmente el Marketing Digital es el único camino que nos queda en nuestras compañías y todos los presupuestos se verán volcados hacia la agencia digital? ¿Porque la fuerza de Ventas fue minimizada de las compañías a su máxima expresión? ¿Porque tomamos decisiones sin hacer la debida investigación y entender el mercado local?
Entiendo que no estábamos preparados para la pandemia y hace un año nos cogieron desprevenidos, ya paso un año y la situación, no muestra señas de cambiar drásticamente. Vuelvo a preguntar… ¿Será que nuestra única alternativa es el marketing digital? ¿Embarrar las redes sociales con nuestra marca y generar tiendas virtuales para vender tubería para redes petroleras?
No me malinterpreten el marketing digital es vital para la comercialización. Sin embargo no nos podemos quedar ahí… Dentro de nuestros sectores todo cambio, y es necesario entender el mercado y así generar soluciones de acuerdo a nuestro sector específico y nuestras necesidades. Conocer nuestra competencia y saber las razones de porque venden o no venden. Entender los diferentes canales de comunicación y saber cuáles nos generar mayor conversión para nuestros productos y servicios. Saber cuál es nuestro ciclo de venta verdadero y los tiempos necesarios para cumplir con nuestras metas. Entender nuestro producto y actualizarlos a los nuevos estándares del mercado. Sabiendo esta información podemos entablar, sobre una nueva estrategia, una relación consultiva con los clientes. No podemos darle al marketing digital la responsabilidad absoluta del acercamiento y la familiaridad que genera la confianza con la marca. Y sobre todo la necesidad que tienen ciertos productos y servicios de tener una venta con una cara.