30/12/2020
Renaceremos.
El 2020 fue un año, en lo personal ( escribe) fue demoledor, triste, dificil.
Lo que hacemos en El Dodo, con tanto esfuerzo y vocación fue, realmente,
mi cable a tierra, mi salvavidas.
Poner la cabeza en los problemas de otros y solucionarlos y como labura eso en la cabeza dando pequeños regocijos mantuvieron a esta diseñadora con la calma y la cordura suficiente para poder, en el lado A (porque siempre la vida personal es el lado A, no nos confundamos) ser la mamá amorosa que quiero ser,
la compañera de mi novio, la amiga loca de mis amigues, la socia que no sabe delegar, la hija rebeldona, la hermana mayor pero menor, la nieta querida.
Por eso agradezco infinitamente a todos quienes apuestan por nuestro trabajo, por lo que hacemos en El Dodo, como solo El Dodo puede hacerlo.
Espero que este 2021 sea más liviano y llevadero. Que tengamos todos el impulso necesario para seguir creciendo y creyendo en nosotros mismos.