28/05/2026
Terminamos las ediciones de los talleres de polímeros durante esta primera parte del año.
No tenemos certezas, pero tampoco dudas. Y esto es polémico, pero vengan de a uno…
A lo largo de la historia, la impresión tipográfica siempre estuvo atravesada por la búsqueda de avances técnicos que permitieran mejorar tiempos, reducir márgenes de error y ampliar las posibilidades de producción. También por la necesidad de generar mejores condiciones de trabajo para maquinistas, impresores y tipógrafos.Cada herramienta incorporada en su momento fue, de alguna manera, una tecnología nueva. La linotipo, la monotipo, las prensas automáticas o los nuevos sistemas de grabado también fueron vistos alguna vez como una transformación del oficio.Por eso en Buenos Aires Letterpress creemos -o soñamos 🥹- que, si Johannes Gutenberg estuviese vivo hoy, probablemente aprobaría sin demasiadas dudas la incorporación del fotopolímero.
No como un reemplazo de la impresión tipográfica, sino como una evolución lógica de sus herramientas.Para nosotras, el polímero permite tender un puente entre dispositivos y procesos digitales contemporáneos y una técnica de impresión con siglos de historia, manteniendo vivo el principio original: transformar matrices en impresión física, tangible y reproducible.
El resto es humor ❤️🩹, no se enojen 🤣