15/04/2026
En estos últimos días tuve la suerte de estar presente en dos seminarios: “La Segunda Revolución de la Longevidad” y “A vivir que son 100 años”, organizados por el Centro de Innovación de la Universidad San Andrés, Fundación Navarro Viola y Diagonal Asociación Civil.
Fui porque hace tiempo me aparece una pregunta recurrente ¿Cómo poder transitar cada etapa con sabiduría?
La astrología muestra algo muy claro: la vida no es lineal, se mueve por ciclos.
Cada etapa tiene un ritmo, un aprendizaje y una dirección distinta.
Y en esos pasajes de una etapa a otra, aparecen momentos en los que lo que veníamos haciendo empieza a perder sentido o deja de movilizarnos de la misma manera.
Uno de los diferenciales que se repite en las personas que viven más de 100 años es la capacidad de sostener intereses, hobbies y actividades que mantienen viva la ilusión, conectadas con algo profundo.
Por eso, estos espacios de conversación se vuelven tan valiosos.
Y también los momentos de trabajo interno, que nos permiten volver a conectar con lo que nos da sentido, con eso que nos hace levantarnos cada mañana con energía y dirección propia.
Al final, todos vamos a dejar una huella.
Y en ese recorrido, aparece una y otra vez la necesidad de recalibrar quiénes somos, qué queremos expresar y cómo queremos hacerlo en el mundo.
Escuchar charlas como estas me hace reconfirmar por qué elegí este camino de acompañar
a personas y marcas a reconocer y expresar su propósito.
Es un trabajo profundo que se despliega en 3 etapas:
Conectar, Comunicar y Diseñar la propia Marca Personal 🐾
VentajaHumana