31/08/2026
Cuando hacés la voluntad de Dios, cuando sos fiel a tus valores, a tus proyectos y a esas ideas que Dios puso en tu corazón, empiezan a aparecer oportunidades que jamás imaginaste.
Y muchas veces, eso que vos pensabas que era malo para tu vida… Dios lo transforma en algo bueno. En propósito. En una herramienta para ayudar a otros.
Durante mucho tiempo pensé que mi discapacidad no servía para nada. Que era simplemente algo que tenía que aprender a aceptar.
Hoy entendí que sirve. Y sirve para mucho más de lo que alguna vez imaginé.
Sirve para contar mi historia.
Sirve para inspirar.
Sirve para demostrar que se puede.
Sirve para que alguien que está pasando por algo parecido no se sienta solo.
Sirve para hablar de Dios desde un lugar que solamente yo puedo conocer.
Así que, si todavía sentís que tenés algo para decir, algo para crear, algo para aportar… hacelo.
No esperes a sentirte listo.
No esperes a que todo sea perfecto.
Quizás eso que hoy pensás que es tu mayor debilidad, mañana Dios lo use como tu mayor herramienta.
Sé fiel a lo que Dios puso en vos. Lo demás, dejáselo a Él. 🤍