28/04/2026
La semana pasada, una clienta me dijo algo muy directo 👉🏻 No puedo usar pantalón, me siento profundamente incómoda.
Y después vino la pregunta 👉🏻 ¿Puedo proyectar una imagen de liderazgo si no lo uso, o debería adaptarme?
Durante mucho tiempo, el pantalón funcionó como un código de poder, como si hubiera una forma correcta de vestirse para ser tomada en serio.
Pero en la práctica, cuando una prenda incomoda, el cuerpo lo muestra... En la postura, en el movimiento, en cómo esa persona ocupa el espacio. Y eso también comunica.
Entonces, antes de forzar el uso de una prenda o descartarla automáticamente, hay una distinción que sugiero hacer:
¿Esto me incomoda porque no soy yo, o porque no estoy acostumbrada? Son dos cosas diferentes.
Para explorarlo podés probar algo simple:
- Identificá qué sentís exactamente al usar esa prenda, qué te pasa en el cuerpo.
- Observá cómo cambia tu forma de moverte y de estar.
- Preguntate si esa incomodidad disminuye con el uso, o se mantiene igual.
Esa diferencia define si es algo que podrías adoptar ocasionalmente, o si es un código que no te representa en absoluto.
Porque una imagen de liderazgo no se construye desde la prenda correcta, sino desde una presencia que el cuerpo puede sostener sin tensión 🎯
María