17/09/2026
El femicidio de Pamela Luna podría haberse prevenido. Una vez más nos damos con un caso donde la víctima no fue escuchada hasta que de demasiado tarde. La situación de vulnerabilidad era extrema, atravesaba consumos problemáticos y sus hijos ya estaban bajo el cuidado de su madre por la crítica situación. A la complejidad del caso se le suma la investigación de posibles responsabilidades en torno a la atención médica recibida. Su extensa agonía fue acompañada de revictimización mediática e incluso el día que se conoció el desenlace fatal la madre del presunto femicida fue la principal fuente consultada. Hoy sabemos que Pamela buscó ayuda hace años, queda la huella de sus posteos anticipando lo que terminó sucediendo. Necesitamos escuchar más a las víctimas que a los entornos de los agresores revictimizando.