06/06/2026
No lo soné... amanecimos con la noticia de que el Indio Solari se iba de gira.
Y anochecemos despidiéndolo en un atardecer eterno.
Se fue de gira, sí. Esa gira sin escenario ni fecha, la que hacen los que ya dieron todo acá.
Y nosotros nos quedamos con el cielo naranja a pesar de las nubes, con las canciones a medio cantar, con esa sensación de que algo gigante cambió de lugar.
El Indio fue sol. No de los que queman. De los que alumbran para que veamos mejor.
Nos enseñó que el rock es poesía con distorsión. Que una letra puede explicar el país mejor que mil discursos.
Que ser distinto, dudar, reírse en la joda y resistir en serio, son todas formas de estar vivo.
Su valor cultural para Argentina es inmenso: nos dejó la libertad de pensar sin permiso.
Hizo de cada recital una patria chica donde nadie sobraba. Donde el público era protagonista y la música, abrazo.
Hoy nos despedimos en este atardecer. El sol se pone despacito, como él. Aunque no lo veamos
Sin apuro, sin drama. Con fiesta.
Brilla por última vez desde el horizonte.
Pero los soles así no se van. Quedan. Quedan en cada pibe que descubre sus letras.
Quedan cada vez que un atardecer nos junta a cantar bajito.
Quedan porque lo verdadero no se apaga.
Gracias por la música, por la actitud, por enseñarnos a no negociar.
Se fue de gira, Indio. Y nosotros nos quedamos con tu luz.
Hasta siempre, maestro 🙏