11/05/2014
Miremos las PASO. Las ventajas iniciales de Massa y Scioli.
Por: Lic. Lisandro Gutierrez Colomo
En este tiempo de precalentamiento electoral, Sergio Massa ha sido su protagonista indiscutible, con un crecimiento en las encuestas balístico, logrado a partir de incursiones mediáticas audaces y de alto impacto. Estrategia favorecida, indudablemente, por un Gobierno atravesando política y económicamente uno de sus peores momentos, por su inmediato contrincante, Daniel Scioli, que recién ahora ha comenzado a tener éxito en reposicionarse y, especialmente, con una oposición no peronista huérfana, y para la que Massa es opción, a partir de la ausencia de opciones más interesantes.
La historia es la sucesión de cotidianidades, y los contendientes están en eso: en construir día a día un posicionamiento que los lleve a un lugar expectante en las presidenciales de 2015.
Para decirlo sintéticamente, si fueran las elecciones hoy, tanto Massa como Scioli pasarían a la segunda vuelta. Pero resulta que falta mucho tiempo, que otros candidatos aparezcan alterando los equilibrios actuales, y que quizás las circunstancias políticas, económicas y sociales no sean las mismas. Si consideramos a vuelo de pájaro lo que pasó en las otras elecciones presidenciales, concluiremos que, faltando menos de dos años, en ninguna de ellas se supo a ciencia cierta quién iba a ser presidente.
Casi la mitad del voto de Massa está conformado por quienes votaron al kirchnerismo en algún momento, y la estrategia del sciolismo será que vuelva al redil. La cual, de tener éxito, empujará a Massa hacia los electores que nunca votaron al kirchnerismo. Pero “los rusos también juegan” y el no peronismo plantea una estrategia tipo “dieta Scardale”, que, se sabe, consiste en comer sólo proteínas, para obligar a que el organismo consuma las reservas de grasas. O sea, se trata de levantar una pared que aísle a los votantes no peronistas de la voracidad de Sergio Massa, así el tigrense deberá volverse hacia los votos peronistas y dividirlos con Scioli.
Daniel Scioli edifica su estrategia electoral, abonando su relación con los gobernadores peronistas y consolidando su posicionamiento como candidato del oficialismo, aunque no demasiado querido todavía por el oficialismo que mora en la Casa Rosada.
El espacio no peronista se compone de candidaturas que, prima facie, parecen irreconciliables ideológicamente entre sí -Macri, Binner, Sanz, Cobos- aunque el electorado sea potencialmente el mismo.
Toda una serie de componentes que pueden mantenerse y consolidarse (¿por qué no?) pero que también, tal y como es propio de los asuntos mundanos y especialmente los que se dan en los confines patrios, están sujetos a una variabilidad sorpresiva.
Hoy es pálpito, apuesta o prognosis provisoria. Y no mucho más. De este modo, todo lo que se diga y haga tiene el carácter provisorio y leve de lo etéreo.