31/05/2026
La política tucumana volvió a entrar en zona de turbulencia. Las tensiones internas dejaron de ser rumores y empezaron a convertirse en señales públicas de desgaste dentro del oficialismo. Mientras algunos sectores buscan ordenar poder, otros comienzan a medir costos políticos y oportunidades hacia el futuro. En el medio, crece una pregunta incómoda: ¿el fuego amigo termina debilitando más al propio espacio que a la oposición?
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