19/05/2026
En una época donde muchas veces vestirse parece convertirse en competir por llamar la atención, hay algo profundamente elegante en conocerse.
Hoy, mientras gran parte de las redes probablemente se llenen de rankings, aciertos y errores de la alfombra roja, hubo un detalle de este look que me interesó mucho más que el resultado final.
Después de probar distintos diseños, la decisión pasó por el color.
manifestó en el probador (y a su vestuarista que quería verse sobria, quería sentirse cómoda en su propia imagen.
Y eso me hizo pensar en algo que veo constantemente en asesoría:
no siempre la mejor elección es la más impactante.
A veces, la mejor elección es la que se siente coherente con una misma.
El vestido, diseñado por , fue realizado con 220 hojas de raso entreteladas y forradas, montadas a mano sobre organza de seda, con una leve cola de arrastre.
Pero más allá del trabajo artesanal —que es increíble— hay algo todavía más interesante:
la importancia de entender quién sos antes de decidir cómo querés verte.
Porque el verdadero estilo no aparece cuando te disfrazás de tendencia.
Aparece cuando la imagen empieza a hablar el mismo idioma que vos.