20/08/2020
EL DUENDE de las bolillas...
Unos muchachos 'taban jugando a las bolillas en el campito. Algunos habían sido mandados a trair leñas por sus padres, otros a trair agua, y en fin, unos para una cosa y otros para otro mandado, pero todos con el encargue de no demorar. En eso, se apareció un hombre chiquitito, piernas cortas y bracitos que apenas llegaban a la cintura, cabezón, con un sombrero grande. Quiso jugar y sacó del bolsillo unas bolillas bien bonitas, todas brujitas, de vidrio de distinto color. Los muchachos no querían jugar con él, le tenían recelo, pero como tenía tan lindas bolillas, le dijeron que güeno, y empezaron a jugar. Perdía
una tras otra y los muchachos ganaban esas bolillas tan churitas *, y si han olvidáu del peligro. Entonce el hombrecito les decía:
—Vamos más allá, vamos más allá.
Y así los iba llevando más adentro del monte con interés de cargar con todos ellos. Pero los muchachos se dieron cuenta que era el duende y volvieron a todo correr a las casas y contaron a los padres que los había corríu el duende.
Relato de :Tomás Álvarez, 50 años. Pozo de las Avispas. El Carmen. Jujuy. 1953.
*churita: bonita
Libro: Cuentos y Leyendas populares de la Argentina. Tomo VIII. B.Battini