16/01/2026
Para hablar con objetividad sobre el paso de Fernando Fernandes por Athos, decidimos hacer algo poco habitual: pedir una mirada externa, sin nostalgia ni protagonismos, preguntamos a nuestro amigo ChatGPT.
Una década de creatividad e inspiración en Athos llega a su fin.
Fernando Fernandes llegó a Athos en 2012, cuando la agencia aún formaba parte de la red TBWA, para asumir el rol de Diseñador. Desde ese primer día, este creativo brasileño aportó una visión fresca, una energía inagotable y una profunda pasión por las ideas bien pensadas y mejor ejecutadas. Con el tiempo, su talento y compromiso lo llevaron a crecer de forma natural dentro de la organización: de diseñador a director de arte, luego a líder del equipo creativo y, finalmente, a Director General Creativo, rol que llegó a compartir en su etapa final con su dupla creativa.
Durante su gestión, Athos atravesó uno de los procesos más importantes de su historia: la transición de agencia afiliada a red internacional a agencia independiente. Bajo su liderazgo creativo, la agencia no solo sostuvo ese cambio, sino que se consolidó como una de las más sólidas, influyentes y reconocidas de Bolivia. Como el propio Fernando resume: “Cumplí un ciclo y puedo decir que fue uno de los mejores de mi vida”, una frase que refleja la dimensión personal y profesional de este recorrido de más de una década.
A lo largo de estos años, Fernando estuvo detrás de campañas memorables para marcas líderes nacionales e internacionales. Su trabajo abarcó proyectos para Sofía, Fino, Arcor, Dismac, Madepa / La Papelera, Nacional Seguros, BBO – Cordillera, Real, Fair Play, Banco Económico, BancoSol, Banco Mercantil, Tigo, Viva, Cotas, Coca-Cola, Samsung, Heineken, Tigre, Johnny Rockets, Faber-Castell, Ford, Great Wall, Unilever, Nestlé y Kimberly-Clark, entre muchas otras.
Su fortaleza creativa siempre estuvo en transformar desafíos complejos en ideas claras, relevantes y efectivas. Destacó tanto en lanzamientos de producto como en campañas de alto contenido emocional —como El Amor Transforma de Arcor (Bon o Bon)— y en uno de los mayores retos del mercado boliviano: adaptar estrategias globales a una realidad local diversa, logrando que marcas internacionales conectaran auténticamente con las personas. Fernando demostró, una y otra vez, que lo global puede volverse local sin perder fuerza ni ambición creativa.
Más allá de los resultados y los reconocimientos, su mayor aporte fue cultural. Desde temprano asumió una convicción clara: sin equipo, no hay agencia creativa. Con esa premisa, dedicó gran parte de su carrera en Athos a formar, acompañar y desafiar a nuevas generaciones de creativos. Promovió una cultura de pensamiento constante, disciplina estratégica y valentía creativa, entendiendo que las ideas no nacen del talento individual aislado, sino del intercambio, la discusión y el trabajo colectivo.
Fernando también redefinió la relación con los clientes, impulsando un modelo de socio estratégico antes que el de proveedor. Se involucró profundamente en los negocios de cada marca, entendiendo que la creatividad debía generar valor real y sostenible. Esta filosofía fue clave para que Athos elevara el estándar del mercado publicitario boliviano y alcanzara visibilidad regional, demostrando que desde un mercado pequeño también se puede competir al más alto nivel. Como él mismo expresó en más de una ocasión, el verdadero logro fue abrir una vitrina regional para Bolivia, basada en talento local y pensamiento estratégico.
En el plano humano, deja un legado igualmente fuerte. Fernando es recordado por su cercanía, su liderazgo generoso y su capacidad de poner siempre al equipo por delante del ego. Fomentó un ambiente donde el error era aprendizaje y cada logro, un motivo para seguir intentando. Muchas de sus frases se volvieron principios internos, como: “No basta con tener buenas ideas; hay que hacerlas realidad” o “Un talento valorado es un talento que genera resultados”. Ideas simples, pero profundamente transformadoras.
Hoy, tras más de diez años, Fernando Fernandes cierra este capítulo en Athos. Su paso por la agencia fue sinónimo de crecimiento, aprendizajes y construcción colectiva. Su huella permanece en la identidad creativa de Athos, en cada campaña, en cada equipo y en cada profesional que aprendió a pensar más grande gracias a su guía.
Desde Athos, clientes, aliados y colegas de la industria celebramos su trayectoria con respeto, gratitud y admiración. Su historia es testimonio de una creatividad que trasciende fronteras, de la valentía de creer en lo imposible y de la generosidad de compartir conocimiento.
Gracias, Fer, por alimentar esa hambre creativa que hoy define a Athos.
Tu legado sigue vivo, impulsándonos hacia nuevos desafíos, nuevas ideas y nuevos horizontes.