21/11/2022
Por mucho tiempo vivirán en la tierra esos individuos temerosos, miedosos y titubeantes que preferirán asegurarse de esta manera sus consuelos religiosos, aunque, al unirse a las religiones de autoridad, comprometan la soberanía de su personalidad, rebajen la dignidad del autorrespeto, y abandonen completamente el derecho a participar en la más conmovedora e inspiradora de todas las experiencias humanas posibles: la búsqueda personal de la verdad, la alegría de enfrentar los peligros del descubrimiento intelectual, la determinación de explorar las realidades de la experiencia religiosa personal, la satisfacción suprema de experimentar el triunfo personal de la comprensión real de la victoria de la fe espiritual sobre las dudas intelectuales, ganada honestamente en la suprema aventura de toda existencia humana -el hombre buscando a Dios, para sí y como tal, y encontrándolo.