11/11/2022
Al escuchar reiteradas veces las sonoridades capturadas en el espacio del mercado, percibiendo sus recurrencias y discrepancias, las formas como en las voces de parroquianos y feriantes, en una composición de sus diálogos, en los intercambios y juegos, se constituían lazos simbólicos entre estos sujetos, al mismo tiempo en que las sonoridades de los detalles, de las monedas intercambiadas, de los utensilios utilizados, de los gestos, atribuían espesura a estas voces, o sea, se encuadraban en una misma experiencia sensible sobre lo urbano y que fue posible comprender a estas imágenes sonoras en la duración, o sea, como parte del estudio de la memoria colectiva en el medio urbano.