30/04/2026
Hay momentos donde te vas quebrado…
con el corazón apretado, sin respuestas, con más dudas que certezas.
Yo también estuve ahí.
Triste, angustiado, sintiendo que algo se había perdido en el camino.
Pero en medio de esa transición… escuché una voz.
No era ruido.
No era emoción.
Era dirección.
*“El bien y la misericordia te seguirán todos los días de tu vida…”*
Y entendí algo:
No importa cuán lejos creas que estás…
Dios nunca dejó de ir detrás de ti.
Hoy no vuelvo igual.
Vuelvo con voz de conquista.
Con propósito.
Con identidad.
Si hoy te sientes perdido, abandonado o sin rumbo…
esta oración también es para ti.
No estás solo.
No estás tarde.
No estás fuera del plan.
*Dios sigue contigo… incluso cuando tú creías que ya no estabas con Él.*