21/10/2022
VIERNES 21 DE OCTUBRE
SAGRADO AYUNO RAMA EKADASI
EN EL MES DE SRI DAMODARA
Terminar el ayuno el día sábado entre 5:54 a 7:34 en la mañana.
Queridas amistades y practicantes de la vida espiritual.
Este ayuno en el mes de Damodara es muy auspicioso, otorga muchos regalos y realizaciones espirituales.
RECOMENDACIONES PARA EL AYUNO
El ayuno se puede hacer de algunas maneras todo el día.
Elija de acuerdo a su disposición.
Ayuno completo sin agua o alimentos.
Ayuno consumiendo solo frutas.
Ayuno consumiendo solo vegetales, sin ningún tipo de granos y sus derivados como harinas.
Conéctese con el corazón, con la vida y con la gracia divina al realizar el ayuno.
Medite y recite mantras, sonidos sagrados u oraciones.
Cante este mantra 108 veces.
*OM RADHA DAMODARA RADHA*
Con afecto
Prabhu Mriganath Das
NARRACION DEL AYUNO
El Rey Mahajara Yudhisthira dijo al Señor Krishna: ¡Oh, Janardana! ¡Oh, protector de todos los seres vivientes! ¿Cuál es el nombre del ayuno Ekadasi que ocurre duran¬te la quincena del mes de Kartika (Octubre Noviembre)? Por favor imparte este sagrado conocimiento.
El Supremo Señor dijo: ¡Oh, león entre los Reyes! por favor escu¬cha. El ayuno Ekadasi que ocurre durante el mes de Kartika es llamado Rama Ekadasi. Este es el más auspicioso de todos, porque este erra¬dica todos los más grandes pecados y otorga la entrada a la morada espiritual. Yo te voy a narrar sus glorias e historia.
Había una vez un famoso Rey llamado Muchukunda que era muy amigo con el Señor Indra, el Rey del cielo, como también con el señor Yamaraja, Varuna y Vibhisana el hermano piadoso del demonio Ravana.
Muchukunda siempre hablaba la verdad y constantemente ren¬día Servicio Devocional a Mí. Debido a que él gobernó de acuerdo a los principios religiosos, no había disturbios en su reino.
En un rio sa¬grado el Rey Muchukunda le dio a su hija Candrabhaga en matrimonio a Sobhana, el hijo de Chan¬drasena. Un día Sobhana visitó a su suegro en el auspicioso día de ekadasi en su palacio. Esta visita provocó que Candrabaga, entrara en mucha ansiedad ya que ella sabía que su esposo Sobhana era muy débil físicamente e incapaz de hacer austeridad en un largo Ekadasi.
Ella le dijo a él: Mi padre es muy estricto acerca de seguir el ayuno en Ekadasi. En Dasami, el día antes de Ekadasi, él toco un gran timbal y anunció que nadie podría comer en Ekadasi el día del Señor Hari.
Cuando Sobhana escuchó el sonido del timbal le dijo a su espo¬sa: ¡Oh, hermosa Dama! ¿Qué podré hacer yo ahora? Por favor dime cómo yo puedo salvar mi vida y obedecer a las estrictas normas de tu padre al mismo tiempo.
La princesa Chandrabhaga respondió: Mí querido esposo, en la casa de mi padre, nadie, ni siquiera los elefantes y caballos, que hablar de seres humanos no comen en ayuno Ekadasi. Ninguno de los animales recibe sus raciones de granos hojas y agua hasta en Ekadasi, el día del Señor Hari.
¿Así, como puedes tu escapar de ayunar? Mi querido, si tú puedes comer algo entonces podrás dejar esto. Ahora con firme convicción decide que hacer.
El principe Sobhana respondió: Yo he decidido ayunar en este sagrado día de ayuno. Sea cual sea mi destino, esto seguramente vendrá.
Decidiendo esto, Sobhana intentó ayunar en este Ekadasi, pero él se puso muy perturbado insufriblemente con excesiva hambre y sed. El sol se puso al Oeste y llegó la auspiciosa noche que hace a todos los vaisnavas muy felices.
Oh, ¡Yudhisthira!, todos los devotos se fortalecían adorando al Señor Hari y permanecieron despiertos a través de toda la noche, pero el príncipe sufría excesivamente. Cuando el sol salió a la mañana siguiente en Dvadasi, el príncipe Sobhana murió.
El rey Mucukunda llevó a cabo el funeral de su yerno ordenando gran cantidad de madera para su fuego, pero él instruyó a su hija Candrabhaga de no ir a la pira de fuego de su esposo. De ese modo Candrabhaga después de ejecutar todo el proceso de honor a su esposo continúo viviendo en la casa de su esposo.
El Señor Krishna continuó: ¡Oh, mejor de los Reyes! El príncipe Sobhana al morir realizando este ayuno Rama Ekadasi se le promovió para que después de su muerte se convirtiera en un Gobernador del Alto Reino en el pico de la Montaña Mandarachala.
Este reino celestial era igual que el de los semidioses, muy elegante con ilimitadas joyas en sus casas y edificios. Los pilares estaban hechos de Rubí con oro, piedras de diaman¬tes en cada lugar. Al Rey Sobhana le adornaban hermosos brazaletes en sus muñecas y brazos. Él estaba servido por Gandharvas (cantantes celestiales) y Apsaras (bailarinas celestiales) verdaderamente él parecía un se¬gundo Indra.
Un día, un monje brahmana llamado Somasarma, quien vivía en el reino de Muchukunda inesperadamente fue al reino celestial del Rey Sobhana viajando por varios sitios de peregrinajes.
El monje brahmana vio al rey Sobhana en todo su resplandor de gloria y pensó que este rey podía ser el yerno de Rey Muchukunda. Cuando Sobhana vio al brahmana acercándose, el inmediatamente le dio la bienvenida. Después Sobhana le ofreció sus respetuosas reve¬rencias. Él le preguntó al monje brahmana acerca de su salud y bienestar de su suegro, de su esposa y todos los residentes de la ciudad.
El monje Somasarma respondió: ¡Oh, rey! todos los súbditos están bien en el reino de tu soberana esposa Candrabhaga y tus otros miembros de la familia también están bien. Paz y prosperidad reinan en toda la tierra, pero oh Rey, yo estoy asombrado de encontrarte aquí. Por favor dime acerca de ti, nadie ha visto nunca esta hermosa ciudad. ¿Dime cómo tú obtuviste esto?
El Rey Sobhana dijo: debido a que Yo observe el ayuno Rama Ekadasi me dieron esta maravillosa ciudad para reinar. Pero todo su esplendor es solo temporal. Mire usted, esto es solo una efímera ciudad. ¿Cómo puedo yo hacer que su belleza y sus glorias sean permanentes? Bondadosamente instrúyeme.
El monje brahmana le preguntó al rey: ¿Por qué me dices que este reino es inestable, que puedo yo hacer para volverlo estable? ¿Por favor explícame esto para tratar de ayudarte?
El Rey Sobhana le respondió al monje: debido a que yo, ayune en Ekadasi sin fe, este reino es inseguro. Ahora escucha como este reino puede volverse permanente. Por favor retorna donde Chandrabhaga la hermosa hija del Rey Muchukunda y dile lo que has visto y entendido de este lugar y acerca de mí.
Seguramente si tú le dices esto a ella, mi ciudad pronto se volverá permanente.
De esa forma, El monje brahmana Somasarma, retornó a su ciudad y le relató el entero episodio a la princesa Chandrabhaga, todos estaban sorprendidos y contentos de escuchar las nuevas. Ella dijo: Oh, ¡brahmana!, es un sueño lo que tú has visto o es la realidad?
El monje Somasarma respondió: ¡Oh, princesa! Yo he visto a tu esposo cara a cara en su maravilloso reino celestial como resultado de su práctica del ayuno Rama Ekadasi. Pero él dice que su reino es inestable y que este podría llevarse el aire en cualquier momento. De esa forma él espera que tú encuentres un camino para hacer esto permanente.
La princesa Chandrabhaga dijo: Oh, ¡sabio entre los brahmanas!, llévame ante mi esposo, porque ansiosamente deseo verlo otra vez. Seguramente yo podré hacer su reino permanente con el mérito que yo he adquirido por ayunar en cada Ekadasi a través de mi vida. Por favor reúnenos otra vez. Se dice que alguien que puede reunir a personas separadas obtiene muy grandes méritos.
Entonces el monje brahmana Somasarma llevó a la princesa Chandrabhaga al refulgente reino de Sobhana. Antes de alcanzar esto, sin embargo, ellos se pararon a los pies de la Montaña Mandarachala en el sagrado asrama de Vamanadeva.
Después de escuchar su historia Vamanadeva canto himnos de las Vedas y derramó agua a la princesa Chandrabhaga. Por la influencia de los ritos del Rishi, el mérito que ella había ganado por ayunar por los muchos Ekadasis le concedió un cuerpo trascendental, con sus ojos estáticos y maravillados Chandrabhaga continuó su viaje.
Cuando el Rey Sobhana vio a su esposa acercándose a la Montaña Manda-rachala se sobrecogió con gran alegría y felicidad. Después de que ella había llegado, la sentó a su izquierda y ella le habló: ¡Oh, querido esposo! por favor escucha algo que podría beneficiarte grandemente.
Desde que yo tenía ocho años de edad yo he ayunado regularmen¬te y fielmente en cada Ekadasi. Si yo transfiero a ti todo el mérito que yo he acumulado por todos mis ayunos, tu reino podrá seguramente volverse diáfano y su prosperidad podría crecer y crecer hasta que llegue la gran inundación.
El Señor Krishna continuó: Oh, ¡Yudhisthira!, de esta manera la princesa Can-drabhaga quien estaba bellamente decorada con los finos ornamentos y tenía un exquisito cuerpo trascendental se puso contenta y feliz con su esposo.
Por la potencia del ayuno Rama Ekadasi, el rey Sobhana vió que su reino en el pico de la colina Mandaracala era capaz de llenar todos sus deseos y concederle felicidad tal como la vaca Kamadhenu, la vaca cum¬plidora de deseos.
¡Oh, el mejor de los Reyes! Yo he narrado a ti las glorias del ayuno Rama Ekadasi. Quienquiera que observe el sagrado Ekadasi durante la quincena lunar brillan-te y oscura de cada mes es indudablemente liberado de las reacciones de los pecados como el de matar a un monje brahmana.
Uno no debe diferenciar entre los ayunos Ekadasis que suceden en la brillante y oscura parte del mes. Como nosotros hemos visto, ambos pueden otorgar placer en este mundo y liberar hasta el más grande pecador y a las almas caídas.
Así como las vacas negras y las vacas blancas dan leche de igual cali¬dad, de la misma manera los Ekadasis de la quincena lunar obscura y quincena lunar brillante otorgan el mismo grado de mérito y generalmente liberan a uno de los ciclos de nacimientos y muertes.
Cualquier persona o devoto que simplemente escuche las glorias de este sagrado día Rama Ekadasi es liberado de toda clase de pecados y obtiene la Suprema morada del Señor.
De ese modo termina la narración de las glorias del ayuno Kartika Krishna Ekadasi o Rama Ekadasi mencionada en la escritura llamada el “Brahma Vaivarta Purana”.
HARI OM TAT SAT