05/10/2021
¿Por qué no deben descuidar el mundo real? porque el mundo digital tampoco es tan estable y quienes mantengan sus pies en la tierra (literalmente) van a marcar diferencia, pero hay mucho más.
La ley de innovación o de difusión nos muestra claramente lo que ha ocurrido, ocurre y lo que sigue, inicialmente están aquellos entusiastas, visionarios e innovadores que son aquellos próceres o colonizadores de nuevas tierras digitales que lograron establecerse inicialmente y asentarse en las ciudades de la incredulidad mientras la gran mayoría ni sabía, y si sabía no creía, y si creía no daba el paso hasta que no le funcionara a otros, es ahí cuando viene lo que estamos viviendo.
A raíz de la pandemia 2020 originada por el COVID 19 fueron muchos los negocios, empresas y comercio que trabajaba de forma tradicional que se vieron afectados, inicialmente ni siquiera se dimensionaba cuánto tiempo podría durar esa crisis y si el mundo sería el mismo de antes.
Al comienzo muchas marcas bajaron la guardia creyendo que sería cuestión de un mes o un par de meses, mientras tanto el movimiento en digital de uso de FACEBOOK ADS, GOOGLE ADS y la utilización de internet como local comercial y de difusión de marca había impuesto nuevas reglas y se fortalecía día a día.
Hacia final del 2020 hordas de conservadores del mercado buscaban afanosamente algo que les diera esa luz al final del túnel y que todos llamaban Marketing Digital, la que sería, erróneamente, la vacuna contra el virus de sentirse ignorante y la esperanza de un renacer, de un reinventarse en un medio que era muy diferente al tradicional ya que en muchos casos se ha pintado como la ampliación y globalización de las oportunidades de venta y con los minoritarios casos que nos muestran los medios en donde influencers, marcas pequeñas y otras grandes lograron durante este tiempo "aprovechar" y convertirse en gigantes gracias a la coyuntura y al marketing digital.
Los comerciantes tradicionales se llenaron de ilusión y comenzaron a invertir sus pocas monedas con la esperanza de salir del atolladero.
Y es aquí cuando viene lo difícil pero cierto de este sincero artículo pues aún en el mercado tradicional de toda la vida y con las calles y pasillos abarrotadas de personas con ganas de ver cosas para comprar, se ha dicho que un negocio que empieza va a pérdida durante algunos meses porque despegar no es fácil, porque el mercado es implacable con los nuevos y porque debía volverse habitual para tomar credibilidad del mercado
Allí apenas empezarían a recibir el retorno de una inversión, después un autosostenimiento del negocio y finalmente comenzarían las ganancias.
Entonces no se entiende cómo pretendían que el mundo digital fuese diferente y de la noche a la mañana esperar ventas multitudinarias y ganancias boyantes.
Para la mayoría de las agencias de publicidad y marketing también era una reinvención, con bonanza pero reinvención, puesto que quienes realmente pescaron en este río revuelto no tenían a veces ni idea de lo que habían hecho, simplemente les sonó la flauta y todos creían que ese entonces era el camino pero la verdad es que ni siquiera los que programan las redes sociales sabían el alcance de esto y cuáles son las mejores formas de triunfar allí.
De hecho hasta salían cursos costosos para enseñar marketing digital prometiendo éxito igual que aquellos gurús de superación personal que no mencionan que su éxito realmente está basado en lo que están vendiéndoles a los desesperados o ingenuos.
Retornando un poco a la ley de innovación, mencionaremos que en este momento del tiempo estamos en cuanto a la transformación digital en el pico de la cresta y es cuando todos motivados por sus lógicas y observando al vecino triunfante de las redes deciden invertir en ello y como ya han tenido dos fracasos con anteriores agencias o CMs entonces están seguros de que está vez si lograrán la estabilidad así que invierten mas presupuesto.
Porque "si no inviertes, ya hay otros que sí lo hacen y te acapararán el mercado".
Les comienza a ir mejor, creen que es gracias a la agencia sin darse cuenta de algo fatal... que en las redes sociales todos los días hay cambios que harán que las marcas suban y bajen como en una montaña rusa y que es indescifrable e impredecible, algunas marcas hasta han decidido no continuar ya en la reactivación física sino han visto su modelo totalmente virtual.
¿Y si les dijéramos que es lo más temerario que pueden hacer?
¿Y si les dijéramos que por un lado la curva de innovación de este modelo ya comenzará su descenso en donde será demasiado difícil sobresalir y que es posible que cada vez el dron de los clientes se aleje más del granito de arena en la playa que representa su marca?
¿Y si el siguiente virus no fuese biológico sino digital o existieran algún factor que nos apagara internet por días, semanas, hasta por meses...y cambiara el mundo digital para siempre?
¿Cómo serían sus vidas, sus trabajos, sus negocios, sus relaciones?