09/08/2026
El contenido de proteína en los forrajes puede variar mucho según la especie, la edad de rebrote, la fertilización y el momento de corte. La alfalfa destaca por su alto contenido de proteína cruda y puede encontrarse aproximadamente entre 18 y 22 %, especialmente cuando se cosecha joven y con buena calidad. El rye grass también puede aportar niveles importantes, alrededor de 14 a 18 %, aunque estos valores disminuyen conforme la planta madura y aumenta la proporción de fibra. La maralfalfa puede presentar aproximadamente 8 a 14 % de proteína cruda, dependiendo mucho de la edad del corte y del manejo de la fertilización.
Sin embargo, más proteína no siempre significa una dieta mejor. También es necesario considerar la energía, la fibra, la digestibilidad, el consumo de materia seca y los requerimientos del animal. Un forraje con mucha proteína pero poca energía disponible puede no aprovecharse de forma eficiente. Por eso, en vacas de producción conviene combinar diferentes fuentes de alimento y formular la dieta según el objetivo productivo, en lugar de elegir únicamente el pasto con el porcentaje más alto.