01/12/2023
Hoy, con el corazón abierto y la sinceridad como brújula, quiero compartir contigo mi mayor aprendizaje en estos dos años de emprender. Sí, aquellos momentos en los que me enfrenté a mi peor enemiga: yo misma.
Hace tiempo, me encontré inmersa en un torbellino de dudas. A pesar de mis años de experiencia, me autosaboteé. Minimicé mis logros y no creí en mí. Todo comenzó cuando el miedo al cambio y la sobrecarga me llevaron a tomar decisiones desde un lugar de inseguridad.
Decidí lanzarme a trabajar por mi cuenta, pero un susurro de duda me llevó a dar un giro y convertirme en community manager. Aunque fue un camino, no me sentía plena. ¿Por qué? Porque sabía, muy dentro de mí, que podía ofrecer más, ayudar de otra manera.
Una vez más, el impostor acechó en un descuido y me aventuré a ofrecer servicios de asesoría en la creación de contenido y estrategias de marketing. Pero, en lo más profundo, reconocía que mi experiencia tenía un potencial aún mayor.
El círculo vicioso del compararme y minimizar mis habilidades se apoderó de mí. Me sentía mal, sabía que podía dar más, pero no lo hacía. Llegué a sentirme hipócrita al aconsejar la acción mientras yo misma no la tomaba.
Fue a mediados de año cuando acepté que no estaba bien. Necesitaba conocerme más, ver mis sombras y mis luces para avanzar. Hacer las paces conmigo misma fue difícil, pero aquí estoy, mostrándome y desnudándome ante ti.
Si estás pasando por esto, quiero decirte que no estás sola. No permitas que el círculo vicioso te atrape. Haz las paces contigo misma, conoce tus luces y sombras, y haz que tus ideas cobren vida. No dejes que se queden en una libreta. Ve en busca de lo que quieres con tu negocio, créelo tanto que todos lo vean.
Aquí me tienes, comprometida a ir en busca de lo que quiero para mi negocio, creyéndomelo tanto que se reflejará en cada acción que tome. Porque sé que tú también mereces ver tus sueños materializarse.
Con gratitud...
Julieth Camargo ✨