15/06/2026
Nunca más NARCOPOLÍTICOS.
Abelardo De la Espriella volvió a generar controversia tras la primera vuelta presidencial. En una transmisión difundida por sus redes sociales, el candidato no solo denunció una presunta compra de votos en la Costa Caribe, sino que también pidió al subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, mantener “en el radar” a una veintena de dirigentes y estructuras políticas del país.
Durante su intervención, el abogado aseguró que las prácticas electorales irregulares le impidieron consolidar su votación en la región Caribe y afirmó que las autoridades estadounidenses deberían vigilar a quienes considera responsables de esos hechos. Incluso leyó públicamente una lista de nombres para que fueran objeto de seguimiento.
Las declaraciones, sin embargo, han abierto un debate sobre la coherencia de su discurso. Mientras señala a dirigentes y sectores que no respaldan su proyecto político, guarda silencio frente a varios actores tradicionales que hoy trabajan activamente por su candidatura y que cuentan con estructuras electorales consolidadas en distintas regiones del país.
La contradicción resulta llamativa. De la Espriella insiste en presentarse como una alternativa frente a la política tradicional, pero buena parte de los apoyos que fortalecen su aspiración provienen precisamente de sectores que durante años han hecho parte de las maquinarias políticas que suele cuestionar.
A ello se suma otro elemento que ha despertado críticas: la apelación a un gobierno extranjero en medio de una campaña presidencial colombiana. Para distintos observadores, resulta inusual que un candidato solicite públicamente la intervención o vigilancia de autoridades de otro país sobre actores políticos nacionales.
Mientras tanto, De la Espriella también lanzó nuevas acusaciones contra Iván Cepeda y aseguró contar con información sobre amenazas contra su vida. Entre denuncias, advertencias y señalamientos, queda una pregunta sobre la mesa: si el problema son las maquinarias tradicionales, ¿por qué unas son denunciadas y otras parecen quedar fuera del foco?