26/09/2026
La Institución Chillurco, mostró el
verdadero sentido educativo
Por: María Leonor Valencia Gutiérrez ( Enlace País Huila)
La institución Educativa rural Chillurco, en Pitalito Huila, es una casa de memoria, cultura e identidad.
Esas características, las consiguió, durante los 25 años de existencia, que festejo con lujo de detalles, y una programación en
medio del paisaje rural.
Allí la montaña pareció abrazar las aulas y la vida cotidiana donde todavía se conserva el ritmo pausado de los territorios campesinos.
La comunidad educativa de Chillurco mostró que, una institución escolar no se construye únicamente con paredes, pupitres y programas académicos, pues también de Ella hacen parte la disciplina, la creatividad, el afecto y el sentido de pertenencia.
La celebración, bajo el liderazgo de Jairo Chávarro Méndez, Rector de la Institución, fue una muestra del talento y del compromiso de los diferentes estamentos que hacen parte de esta comunidad educativa.
Comenzó con una expresión que difícilmente podría representar mejor el espíritu del lugar: “Chillurco, montaña nublada”, título del himno escolar, interpretado por los propios estudiantes bajo la dirección de sus maestros.
Allí, la música dejó de ser simplemente actividad artística para convertirse en una manera de nombrar y reconocer el territorio.
Como en las buenas celebraciones no puede faltar el humor. Los estudiantes mostraron esta habilidad tanto al representar personajes, como exhiviendo dedicación y disciplina, con resultados directamente proporcionales.
Los padres de familia se transformaron en actores para presentar una particular parodia de Los Picapiedra.
El escenario dejó de ser exclusivo de los estudiantes y abrió puertas a quienes muchas veces permanecen detrás de ellos.
Ese gesto tiene un significado especial.
Una escuela que logra involucrar a los padres en sus actividades culturales está fortaleciendo algo que ninguna asignatura puede enseñar por sí sola. Es decir, el sentido de comunidad.
Los estudiantes de los primeros grados también tuvieron su momento con la danza. Sus pequeños cuerpos, llenos de entusiasmo, demostraron que la cultura comienza a sembrarse desde los primeros años, cuando bailar, cantar y participar dejan de ser tareas para convertirse en experiencias que construyen identidad.
La música tuvo igualmente un lugar destacado. Un grupo musical dirigido por un maestro de la propia institución puso de manifiesto que dentro de las escuelas rurales existen talentos que, cuando encuentran orientación y oportunidades, pueden convertirse en verdaderas expresiones culturales del territorio.
Uno de los momentos que mejor habló de la identidad de Chillurco estuvo servido sobre una mesa. Los encargados de esta tarea se lucieron ofreciendo la bandeja laboyana, llevando al encuentro no solamente sabores, sino memoria. Porque la cocina tradicional también educa. En cada preparación hay conocimientos transmitidos, productos de la tierra, maneras de compartir y una historia que merece ser conservada.
Y si de conservar se trata, también llamó la atención el recordatorio elaborado de manera artesanal con materiales del entorno, en el que se resaltó el café como uno de los productos insignia.
No fue un simple recuerdo para llevar a casa. Fue una pequeña pieza que hablaba del territorio y de la capacidad de convertir los recursos cercanos en elementos que cuentan quiénes somos.
El Periódico
La versión número doce (12) del periódico escolar “Pasa Tu Tiempo”. La publicación demuestra que la comunicación también puede convertirse en una herramienta pedagógica y en una manera de permitir que los estudiantes cuenten su propia realidad.
Todo lo ocurrido ae convirtió en una jornada donde también fue evidente algo que no se compra ni se improvisa: el respeto por la institución.
La actitud positiva y el decoro en el vestir de los funcionarios de servicios generales, estudiantes, administrativos, Docentes y Directivos, mostraron que cada persona asumió la celebración como un acontecimiento importante. No se trataba únicamente de asistir a un acto protocolario; se trataba de honrar la Institución a la que pertenecen.
Y quizás ahí estuvo la verdadera celebración.
La efemérides
Cumplir 25 años puede ser simplemente una cifra, pero, cuando esa cifra está acompañada por estudiantes que cantan, niños que danzan, maestros que enseñan música, padres que hacen teatro, familias que comparten la gastronomía, personas que cuidan su presentación y una comunidad que participa con entusiasmo, los años adquieren otro significado.
La Institución Educativa Chillurco, demostró que la educación rural tiene mucho que mostrar al mundo. En sus aulas de sus siete (7) sedes no solamente se forman estudiantes. También se cultivan valores, se fortalecen vínculos y se conserva una parte importante de la memoria, cultura e identidad de nuestros territorios.