17/01/2026
Cuando apenas iniciábamos...
Nuestro hogar se convirtió en oficina.
El orden no existía; solo existía la necesidad de seguir.
Alteramos la estabilidad familiar al renunciar a nuestros empleos.
Calentamos teteros y cambiamos pañales entre cotizaciones y facturas por pagar.
Fuimos ambiente "Pet-friendly" antes que los demás.
Éramos jóvenes, tercos y profundamente convencidos.
Pero teníamos algo invaluable: el apoyo de nuestros seres queridos.
Sin garantías, sin salario, sin internet, sin whatsapp... solo la decisión firme de no rendirnos.
Gracias a todos los que, a lo largo de estos más de 20 años, han sido parte de este viaje, nos han acompañado y apoyado incondicionalmente en esta apuesta, que aún hoy, sigue siendo un acto de fe.